Un Internado donde nada es lo que parece. Dos jóvenes atraídos por una fuerza magnética. Un secreto oscuro y peligroso. Y una única certeza: entregarse al amor es jugar con fuego...
 
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 [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]

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MensajeTema: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 12:00 am

NOMBRE: The killing moon.
GÉNERO: Drama/Romance
PERSONAJES: Una nueva familia de licántropos y los Cullen.
EDAD: ATP (todo espectador)

Soy nueva en este foro y estoy empezando a leer historias fantásticas en el. Me he atrevido a dejaros una pequeña historia que estoy escribiendo para ver que os parece y me deis vuestra opinión.

Espero que guste. Un besazo!



Cap. 1
Reminiscencias.


Me encontraba en mi cuarto sola y abatida, imaginándome cual sería el destino que ahora '' la familia'' decidiría por el bien de todos los nuestros.
- Familia - murmuré para mi misma. No sabía muy bien si nosotros deberiámos adoptar un designio tan humano, a fin de cuentas nosotros no lo erámos, al menos no del todo. En apariencia podíamos pasar por alguno de ellos pero en nuestro interior corría algo mucho más fuerte y peligroso.
Licántropos así nos llaman. Estamos malditos desde el mismo día en que nacemos sin ninguna posiblidad de renunciar a nuestra condición de seres de la noche.

Mis padres en su día lo intentaron, fracasando y dejándose la vida en ello. Esos malditos cazadores nos encontraron acabando con toda mi felicidad y la de mi familia, dejándome sumida en una profunda amargura y un gran sentimiento de culpa oprimiéndome el pecho, puesto que murieron por mi maldita insesatez.
Aún por las noches en mis más terribles pesadillas puedo escuchar a mi madre pidiendome que me escondiera, que corriera. '' Anne corre, escóndete''.
- Nunca podré sacar esas palabras de mi mente, maldita sea - farfullé mientras me tapaba la cara con la almohada intentando no pensar más en ello.

- Anne date prisa Sébastian viene hacia aquí, quiere hablarnos - Dijo una voz a mis espaldas - Era Vivian, mi dulce e inmadura tia haría todo lo que fuera por su querido Sébastian - No te entretengas pequeña, sabes que no le gusta esperar, estamos en el salón y por favor arreglate el pelo, se ve horrible.

- Esta bien Vivian, no tardaré - Cerró la puerta y se marchó, no sin antes hecharle una mirada de desaprobación a mi enmarañado pelo rubio.

Me perdí en mis pensamientos otra vez. ¿Qué habría decidido Sébastian? ¿Qué sitio habría elegido para nuestro clan? en estos momentos nos encontrábamos en la preciosa Florencia, llegué aquí a los 8 años. El y algunos más de los nuestros me encontraron en el bosque muerta de frio y hambre,escondida entre matorrales, dos días después de la muerte de mis padres.
Me trajeron a Florencia y me dejaron al cuidado de mi tia Vivian, hermana de mi madre - suspiré - Ya habían pasado 10 años de aquello.

Me levanté de la cama y me miré al espejo, una chica de 18 años delgada y de facciones perfectas me devolvía la mirada con unos ojos azul cielo apagados, tristes.Me atrevería a decir sin luz.
Si los ojos según decían eran el espejo del alma la mia era de los más negra entonces. Reí entre dientes por mi comentraio estúpido, a veces podía llegar a ser realmente melodramática.

Me atuse mi pelo rubio como pude y me dispusé a bajar al salón. Al llegar Sébastian aún no se encontraba allí, me extrañó no haber llegado tarde como siempre, me coloqué al lado de Vivian que me miró con desdén.

-LLegas tarde - me dijo con el ceño fruncido.
-¡Pero si aún no han llegado! - contesté un poco malhumorada. No soportaba la forma en que se comportaba con todo lo relacionado con Sébastian, aunque que esperar si aún seguía enamorada de el.

De pronto la puerta se abrió dando paso a algunos de los nuestros entre los que se encontraba el, Sébastian. Me quedé mirandole unos instantes, tenía el pelo negro como la noche y los ojos de un verde esmeralda, era alto y fuerte, su gran musculatura se apreciaba debajo de su camisa. Podía pasar por atractivo incluso para mí, si no fuera por su expresión huraña y este caracter tan arrogante y dictatorial.

¿Aunque que habría de esperar de un macho alfa que lleva al frente de nuestro clan desde hacía casi 100 años? era soprendente pero allí estaba plantado, con una apariencia de un joven que no llegaba ni a los 22 años de edad.
Nosotros, los licántropos sómos inmortales desde el momento en que podemos cambiar de forma a nuestro antojo. Algunos lo consiguen antes y otros después. Yo logré hacerlo a los 17 años, algunos a los 20 y otros ni tan siquiera ya lo intentan por querer envejecer. Tenemos la capacidad de renunciar a nuestra inmortalidad por decisión propia desde el momento en que dejamos de tranformárnos en lobos.

Seguí obsevando la instancia y me quedé mirando a Ashley y a las demás.

Todas se morían por el, el macho alfa, yo no debería ser la excepción pero lo era. Repugnaba la manera en la que menospreciaba a los humanos y cómo nos situaba a nosotros en lo glorioso. Yo nunca me vería cómo algo glorioso sino más bien, cómo un monstruo, sí eso es lo que era un monstruo capaz de matar con una sóla de sus mordidas.

Miré a Vivian de reojo, hay estaba con sus ojos llenos de felicidad sólo con verle a el. Se había recogido su pelo rubio en un moño alto en el que dejaba ver sus perfectas facciones de una joven de no mas de 25 años a pesar de que su edad superaba los 46. Llevava un vestido rojo que se ajustaba perfectamente a su figura - suspiré- Cómo podía seguir enamorada de alguien que la había abandonado por otra hacía tanto tiempo.

Según nuestras creencias el macho alfa debe cambiar de hembra cada 20 años. Estúpidas creencias. Si no me equivocaba muy pronto el debería de elegir a otra esposa, puesto que ya había pasado casi el tiempo establecido - pensé - me extremecí sólo de imaginarme que yo pudiera ser la nueva..

Una voz rompió mis cavilaciones detrás de mí.

- Forks!!?? ni siquiera sabemos dónde se encuentra, nos vas a condenar a un sítio desconocido?! - gritó alguien que no distinguí.

- Phil contrólate o tendremos que..- le amenazó James, no me había percatado de que mi primo estaba allí hasta oir su voz, protegiendo a su padre.

- James silencio.- gruñó Sébastian autoritario - Es el lugar más apropiado, la manada estará segura alli, los cazadores ni pensarán en buscarnos en un sitio cómo ese.

Claro que no - pensé - ni siquiera yo sabía dónde diablos estaba ese lugar ¿¿ Forks ?? Qué clase de nombre era ese para un pueblo.

Miré a mi alrededor la manada empezó a asentir, dando el visto bueno a la proposición del alfa, incluso Phil estaba ya convencido.
Tampoco imaginé a nadie en contra de Sebastian, eran cómo marionetas, simplemente se dejaban guiar.

- ¿Dónde se encuentra ese lugar? - preguntó Vivian a mi lado, ni siquiera yo pensé en eso.

- En América, en la península de Olympic, al noroeste de Washington. Es un pueblo rodeado de bosques y vegetación, dónde podremos dar rienda suelta a nuestra naturaleza siempre y cuando sepamos mezclarnos con esos humanos y no levantar sospechas de lo que en realidad somos - informó Sébastian muy seguro de si mismo, eso es lo que más me fastidiaba de el, ese aire fanfarrón - Mañana partiremos, una nueva era mucho mejor para los nuestros nos aguarda en ese lugar hermanos, estoy seguro.

Suspiré, tampoco notaría mucho el cambio, mi destino y la culpa me acompañarían a dónde yo fuera, incluso a ese lugar con nombre ínsulso y aburrido. No se que nueva era podría encontrar yo en ese lugar tan apartado de la mano de dios, sólo me quedaba resignarme y partir hacia allí.
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yuuki
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 12:37 am

OLA! BUENO DECIRTE

QUE ME HA GUSTADO EL PRIMER CAPI!

SEGUNDO PORFAVOR SIGUE

ME HA GUSTADO MUCHO Y EL TITUTLO ME MOLA

GRACIAS! Y AQUI ME TIENE PA COMENTARTE TODO!
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 11:25 am

Muchísimas gracias yuuki!!!!!!!! Very Happy Espero que te guste la continuanción y no te decepcione! un beso fuerte.




Cap.2
Divisiones.



LLegamos a Forks dos días después de la reunión, estábamos agotados y ansiosos por la llegada , fué un viajo demasiado largo incluso para nosotros, por supuesto los humanos tampoco nos lo pusieron fácil mirándonos a dónde quiera que fuéramos por el aeropuerto..aunque claro, ¿ A quién no le paracería extraño ver a 20 personas de diferentes edades llendo a todos partes juntas, incluso al baño? era axfisiante, Sebástian y sus normas rídiculas - grité en mi fuero interno.

Todo estaba preparado, incluso antes de nuestra llegada, el alfa se había encargado de planearlo todo a la perfección, lo había infravalorado demasiado, siempre creí que era un poco estúpido.
A los más jovenes los había dividido por familias, para no levantar tantas sospechas entre los humanos, en total surgieron 4 familias con hijos cada una.
Yo no formé parte de esas cuatro familias, a pesar de ser la más joven de la manada, seguiría viviendo con mi tia y su hijo James ''vaya nueva era'' - pensé enfurruñada - todo seguía para mi igual que siempre pero en diferente lugar, un lugar horrible por cierto.

Sebástian había trasladado nuestra fábrica téxtil desde Florencia ha un lugar llamado Port Ángeles, que se encontraba cerca de Forks - el nos dijo que los humanos creerían que tantas familias trasladadas a un mismo lugar era a causa de que su trabajo también se había trasladado y no sospecharían la verdad de nuestras intenciones.

Tampoco creí que alguien en su sano juicio pudiera pensar que eramos una manada de licántropos sedientos de sangre, una secta bajo el yugo del odioso Sebástian puede, ¡¿pero lobitos ?! lo dudo mucho - me reí inconscientemente de mi afirmación, mientras miraba mi nueva habitación, en realidad la casa no estaba tan mal, no era tan grande como la de mi querida Florencia, pero suficiente para los tres indibiduos que allí conviviamos.

Era una vivienda de dos plantas, la planta baja constaba de un salón, baño, cocina y un cuarto, el de James para ser exactos, mejor así, cuanto más lejos tuviera a mi primo '' el idiota '' mucho mejor.
El piso superior constaba de un baño y dos cuartos el de Vivian y el mio propio, era un cuarto perfecto para mí, Vivian había dado instrucciones de que lo decoraran según mis preferencias.

Qué atenta era siempre conmigo, era lo más parecido a una madre que pudiera recordar, la queria, aunque fuera una atolondrada y una soñadora, la quería más que a mi vida, además si no fuera de ese modo tan peculiar, no sería mi Vivian - sonreí de una manera mecánica al volver a mirar mi habitación.

Las paredes pintadas de un azul claro precioso, las cortinas de una tonalidad de azul más oscuro,todos mis libros perfectamente ordenados en la estantería, sencilla y elegante, simplemente perfecta para mí.

M levanté de la cama y fuí hacia la ventana, daba al patio trasero que líndaba con el bosque, perfecto lo único bueno de ese lugar eran los bosques con su densa vegetación, dónde yo podría dar rienda suelta a mi verdadera naturaleza, cuando me escapara por esa bendita ventana para estirar un poco las patas - reí maliciosamente ante aquello, no haria daño a nadie si me escapaba de vez en cuando ¿verdad ?

Salí de la habitación dispuesta a bajar a la cocina, dónde se encontraría Vivian, bajé las escaleras silenciosamente, intentando agudizar mis sentidos, más desarrollados que los de los humanos, olfateé la estancia, ni rastro de James - me alegré profundamente, empezaba bien el día sin tener que ver al perrito faldero de mi primo que seguramente se encontraría en las faldas de su amado padre.

- Buenos día Vivian - dije con una sonrisa a mi tía, que se encontraba sentada a la mesa de la cocina en bata, con un café en la mano y el periódico en la otra.

- ¿ Y ese buen humor ? creía que este lugar era un asco, según tu palabras..- contestó mirándome con curiosidad, recordándome con ese comentario el día de nuestra llegada, en la que llovía a cántaros y me moje como una sopa.

- ¿No voy a estar de morros toda la eternidad no? además hoy sólo está nublado, no hay lluvia a la vista - apunté sónriendo sin gana.

- Muy bien por tí, con esa actitud no asustaras a los humanos con los que asistas al instituto - dijo Vivian con brillo de malicia en los ojos.

- QUE!!!!! Qué yo voy a ir a dónde?!! - grité poniendo una cara entre la sorpresa y la ira.

- Al instituto de Forks te lo he dicho, no tengas tantos remilgos ya asistías en Florencia hacía unos años, antes de que decidieras irte a trabajar a esa Bombonería. - dijo Vivian con suficiencia y con cara de pensar el porqué de un trabajo tan cutre para alquien como nosotros, yo aún lo recordaba con nostalgía e incluso con cariño.

- Pero yo pensé que podría trabajar y no volver a un instituto lleno de adolescentes inverves! - me quejé lo más alto que me permitió la voz. Estaba realmente enfadada, ¿ A quién se le habría ocurrido semejante tonteria? en Florencia me cansé de tanta hormona revolucionada y ahora tenia que volver a pasar por ello. No lo permitiría.

- Son ordenes de Sebástian, dijo que era lo mejor para la familia y así se hará señorita - me miró con ojos autoritarios, claro de quien si no iba a ser la idea sino de ese dictador imbecil.

- No iré, nadie me va a decir que debo hacer con mi vida y mucho menos Sebástian - Escupí cada una de mis palabras con una rabia que me crispaba.

- Cielo no lo pongas más dificil, es lo mejor para nosotros nadie sospechará si los más jovenes vais al instituto como humanos normales, tenemos que ser fuertes y mantenernos unidos por el bien de nuestro clan, por el aún estamos a salvo, no lo olvides - zanjó la conversación, me ignoró y salió por la puerta de la cocina, no sin antes decir - y por cierto Anne, empiezas el lunes.

Contuve el aliento para que las lágrimas de rabia e impotencia, que amenazaban con salir de mis ojos no lo hicieran, la familia hay se resumía todo, era imposible rebatir ese argumento. - Golpeé la mesa de la cocina de una patada haciendo caer la taza con el café de Vivian al suelo, rómpiendose en mil pedazos, cómo estaba yo aunque cuando no había dejado de estarlo - Sólo tenía una única certeza y era que,yo no era dueña de mi propia vida, por mucho que me esforzara en pensarlo e intentar creerlo, Mi vida pertenecia a nuestro clan y nada ni nadie podría cambiar aquello.
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Anne_Cullen
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 2:20 pm

Ohhhhhhhhhhh,por fin carne fresca Twisted Evil es broma

-Que dos pedazos de capitulos,me gusta como estas enfocando la historia.

Anne,va a dar mas de un dolor de cabeza,y me parece que se tendra que enfrentar mas de una vez a Sebastian,los tiene bien puesto.

Haber que le deparara el lunes en el insti,encontrara a su principe azul,y encima seguro que es VAMPI,no se lo que leara el clan,pero esto tiene pinta de estar divertido

y a la vez con mucho suspense,y sobre todo largitos como ami me gustan.

Espero que continues en cuanto puedas,aqui tienes otra lectora.

¡Ah! por cierto Yuuki,eres mala te me has adelantado,perosabes que TK.

haber si se pasa mas gente

besos
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yuuki
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 2:39 pm

OLA!!

UN ME GUSTA EL INSTITUTO PRA MIES MI CONDENA!

JJE ME GUSTA MUCHO TU CAPI A SIDO MUY BNO

POR CIERTO MI ANI TE QUIERO MUCHO!

JJA BEOS! SIGUE ASÍ VA MUYYY BN
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 23, 2009 5:45 pm

Muchísimas gracias a las dos, espero sorprenderos con lo que tengo pensando! jeje Tengo una mente un poco atolondrada, espero que no os asusten mis ideas un tanto locas! jaja Aquí os dejo el siguiente capi! Very Happy Un besote enorme a las dos. Embarassed


Cap.3
Presentaciones.


Abrí los ojos con las primeras luces del amanecer, desde ese momento comenzaría mi infierno - bufé - aún tenía tiempo para mentalizarme, saldría a correr antes del instituto. En Florencia era cómo una rutina para mí. Me reconfortaba demasiado hacerlo, mis inquietudes desaparecían mientras corría, solamente me concentraba en correr y dejarme llevar.

Me levanté rápidamente de la cama y corrí al armario, cogí lo primero que encontré un pantalón de algodón negro y una sudadera de color azul, me arreglé un poco el pelo y bajé las escaleras. Vivian y james aún no habían despertado, demasiado temprano aún.
Cogí un bollo de la cocina y me lo llevé a la boca, mastiqué con ansias y cuando aún no lo había ni tragado salí por la puerta, me coloqué la capucha sobre la cabeza y comenzé a correr.

Corría y corría acompañada sólamente por el sonido de mi respiración acompasada, con cada una de mi zancadas dejaba atras casas exactamente iguales las unas de las otras.Era la primera vez que había salido a la calle desde que llegamos a este lugar, consideré innecesario hacerlo ya que imaginaba que no habría nada interesante en ese pueblo que me llamara la atención lo suficiente para salir de mi escondite y como imaginé mis sospechas eran ciertas, todo era demasiado monótono y aburrido.

Giré la esquina de un salto y me encontré de frente con un perro enorme, paré en seco y ambos nos miramos desafiantes. Nunca les habiamos caido demasiado bien a los perros, pero yo tampoco les tenía un gran aprecio, holían fatal, le miré ferozmente. Me gruñó sacando un poco sus afilados dientes para salir huyendo poco después, sabía lo que le convenía, -estúpido chucho - sonreí orgullosa y comencé de nuevo a correr camino a casa, todabía no me econtraba lo suficientemente relajada para enfrentarme a lo que se me venía encima, pero se me estaba haciendo tarde.

Cuando llegué Vivian me esperaba hechada sobre el marco de la puerta de mi habitación con un café en la mano.

- ¡Vivian! - dije atropelladamente, intentando coger algo de mi armario lo más rápido posible e irme a duchar, llegaba tarde el primer día perfecto.

- ¡Anne siempre corriendo! - me expetó con desaprobación pero disimulando una sonrisa.

- ¡Hay que estar en forma! - me asomé a traves de la puerta abierta del armario y le guiñé un ojo.

- Date prisa o llegarás tarde. James se ha marchado hace rato para reunirse con los demás e ir juntos hacia allí - Dijo mientras me ayudaba a encontrar algo aceptable para que me pudiera poner en mi primer día - No se porque te has empeñado en ir tu sola cariño, sería más seguro que fueras con ellos.

- No sigas tía, ya lo hemos hablado, viajo sola - le respondí secamente, bastante malo era tener, que soportar a mi querido primo en casa el poco tiempo que pasaba en ella, como para encima tener que compartir mi aire y mi tiempo con el y no sólo con el sino también con sus amigos que tampoco es que tuvieran una personalidad arrolladora. Seguro que el camino al instituto se me haría interminable y acabaría arráncadole la cabeza a alguno. - Mejor para todos así - dije cortante, mientras me encerraba en el cuarto de baño.

Me dí una ducha rápida, me vestí y me recogí el pelo en una trenza ladeada, esa mañama mi pelo estaba indomable, como mi caracter, salí por la puerta no sin antes darle un beso en la mejilla a Vivian - empecé a pensar cómo debería ir al instituto, si a pie o en mi flamante BMW Serie 7 de color rojo, regalo de mi décimo octavo cumpleaños - lo miré con cariño, ¿ algo bueno tenía que tener ser miembro de una familia de las más ricas de toda Florencia no?¿?! - al final me decidí por la primera opción, no quería llamar mucho la atención el primer día de clase, cuanto más pasara desapercibida mejor.

LLegué al instituto 10 minutos después, en algunos intervalos tuve que correr mucho más rápido de lo que lo haría un humano normal, pero me cuidé de que ninguno se percatase de ello. Me quedé parada a la puerta del instituto observando su fachada y ese letrero de letras enormes, que detallaba el nombre de la que sería mi futura cárcel ''Forks high School'' , intenté disfrutar de mis últimos instantes de libertad - suspiré y empecé a andar - comenzaba mi pesadilla.


No había marcha atrás, ya me encontraba dentro del infierno. Heché a andar por los pasillos, esquivando a grupos de chicos y chicas que me miraban de forma curiosa, ignoré sus cuchicheos intentando encontrar la secretaría, ¡Dónde demonios estaba!

Perdía cada vez más los nervios, cuando la encontré - al fín - susurre entre dientes, la paciencia nunca había sido uno de mis fuertes.
Abrí la puerta y entré, la estancia era pequeña pero a la vez acogedora, me acerqué al mostrador dónde una mujer de pelo cómo el fuego me esperaba con una sonrisa en los labios.

- ¿En que te puedo ayudar? - preguntó sin dejar de sonreir.

- Soy Anne Mary Sibley Andrei, la nueva - respondí aparentando jovialidad.

- ¡Oh si Anne!.eres la última en llegar, ya han estado aquí antes los que seran amigos tuyos, supongo..- me informó entregándome el horario de clases y un mapa del instituto.

Suponía mal.
- Si muy amigos.. - dije intentando que no se me notara la ironía en la voz - Gracias por todo - le hizo un gesto de despedida con la cabeza y salí de allí.

Miré el horario, lengua a primera hora, bueno no estaba mal..por el momento. Me guié con el mapa lo mejor que pude hasta que encontré la clase, chicos y chicas se encontraban esparcidos por toda la estancia, por lo que imaginé que el profesor aún no había llegado.
Muchos de ellos al verme, empezaron a cuchichear y a mirarme descaradamente, fruncí el ceño ante aquel panorama en el que yo era el centro de atención y me senté en la primera mesa que encontré, intentado de esa forma desaparecer.

Noté que alguien se sentaba a mi lado, giré la cabeza y ví a una chica morena de pelo rizado que me miraba de forma curiosa.

-Hola, soy Jessica - me dijo amigablemente, la miré unos segundos hasta que pude reaccionar.

- Encantada Jessica, mi nombre es Anne.

- Asi que vienes de Italia..- enarque una ceja, si que corrían los chismes en ese pueblo. Comenzó a preguntarme cosas sobre Italia y sobre mí, no quería parecer antipática , por lo que constesté a todas sus dudas. Si quería sobrevivir en ese lugar tendría que ser lo más amigable posible.

El profesor llegó a los pocos minutos, se lo agradecí enormemente en mi mente. Jessica no había dejado de parlotear todo el tiempo y yo ya estaba cansada de sonreir y fingir interés sobre cuales eran lo chicos más guapos de todo el instituto.

Cuando llevabamos media hora de clase, estaba tan aburrida de oir hablar de Gustave Flaubert, que me perdí en mis pensamientos y en lo que había a mi alrededor.

La lluvia repicaba contra los cristales de las ventanas, me quedé observándola chocar contra ellos, mientras el olor ha humano me inundaba la nariz, ese olor me abrumaba pero no más que el sentir la sangre correr por las venas de cada uno de ellos.

De pronto caí en la cuenta de que aún no había visto a James y a los demás. Seguramente sería normal pues ellos se encontraba en un curso superior al mio, mejor así -pensé feliz - esperaba tener que encontrármelos lo menos posible.
Mi primo el engreido, ya se imaginaba al frente del clan. Si Sebástian era horrible, estaba segura de que James sería peor, mucho peor. Nunca me había llevado bien con el, demasiado prepotente y arrogante para mi gusto.

El timbre sonó rompiendo mis pensamientos mientras sentía como Jessica me cogía de la mano y me arrastraba hacía nuestra siguiente aula.

El resto de las clases se me hicieron cortísimas, sería por el hecho de que Jessica se encargaba de rellenar cada uno de los minutos con chismes y más chismes, ¿No se cansaba nunca?.

Camino de la cafetería, me presentó a los que serían sus amigos. Una chica llamada Ángela, muy tímida, la cual se limitaba a sonreir y a hablar cuando era extrictamente necesario y un chico llamado Mike, que nada más verme me escaneo con la mirada y me sonreia embobado - suspiré - Sí, exactamente a eso me refería con adolescente hormonado.

Según Jessica en la cafetería aún quedaban más amigos que presentarme, genial más humanos con los que fingir interes. Sólo desee que no fueran todos cómo Mike, el cual intentaba impresionarme a cada instante con sus batallitas de jugador de baloncesto.

Al rato llegamos a la cafetería, me paré en seco. Un olor extraño se internó en mis fosas nasales, descolocándome por completo. Giré la vista en dirección a ese olor, que me guió hacía una mesa en la que se encontraban cinco personas sentadas, realmente bellas.
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Dom Mayo 24, 2009 10:42 am

Os dejo el nuevo capi Very Happy un besoooo! Razz



Cap.5
Extraños.


Nunca había olido nada parecido en mi vida, era demasiado extraño para ser..¿humano? debía de estar volviéndome loca pero ese olor ahí seguía inundándome los pulmones, por lo que debía de ser real.

La esencia de esos chicos se me antojaba demasiado llamativa y misteriosa pero al mismo tiempo sensual y elegante. Me concentré más en ella pudiendo reconocer de esa forma los ingredientes que la conformaban , sentí el ambar y el almizcle, y de fondo de una forma muy suave y sutíl una mezcla de sándalo e incienso.
Ese olor me pareció muy atractivo a la vez que empalagoso y repulsivo. ¿Quiénes eran esos humanos para provocarme tanta agitación? Me enfurecí, la sensación de no controlar la situación me hacía perder los nervios.

- Anne, ¿estas bien? - me preguntó Jessica con preocupación - Estás como ida.

Tardé unos segundo en reaccionar ante sus palabras, me había quedado cómo plantada en el suelo y la cabeza me daba vueltas.

- Si, estoy bien - respondí intentando aparentar normalidad mientras nos sentábamos a la mesa.

Me presentó a varios chicos más pero el sonido de sus nombres me sonó lejano ya que toda mi atención estaba concentrada hacía otras personas.

Los observé detenidamente, intentando hayar algo inusual en ellos. Se encontraban sentados en una mesa apartados de todo el mundo, conversando sobre algo muy concentrados, intenté agudizar mi oido sin exito, había demasiado ruido. Fruncí el ceño frustrada obervando sin interes la comida de sus bandejas. De pronto caí en la cuenta de algo, no habían comído. Llevaba más de diez minutos en la cafetería sin perder detalle de sus movimientos y aún no los había visto probar bocado, eso era más extraño incluso que su inusual olor.

Mi curiosidad aumentó mucho más ante este hecho y decidí fijarme detenidamente en cada uno de ellos para no saltarme ningún detalle que me diera alguna pista sobre algo, que ni siquiera yo sabía que era. Uno de ellos era fuerte y musculoso parecía un sansón, otro alto y rubio y con una expresión extraña en el rostro cómo de contención.

Había dos chicas muy diferentes entre sí, como la noche y el día. La rubia era preciosa y esbelta parecía sacada de una revista de moda de esas que tanto le gustaba leer a Vivian. La morena tenía su pelo corto revuelto, cada punta señalaba a una dirección contaba con una cara de duendecillo, que me resultó demasiado amigable y graciosa.

Mi mirada al fín se dirigió al último de ellos, parecía ser el más joven. Lo observé embobada perdiéndome en cada una de sus facciones perfectas. Nunca había visto a un chico tan atractivo, su pelo castaño dorado se encontraba revuelto dándole un toque rebelde de lo más atrayente, su musculatura perfecta se dejaba entrever por su fina camiseta de algodón pero lo que más me llamó la atención fue la tristeza que reflejaba su rostro, cómo si algo le perturbase el alma. No se porqué pero esa expresión se me hizo familiar, tan familiar que la veía todas las mañanas cuando me reflejaba al espejo, era la mía propia.

Moví la cabeza hacía lo lados, intentado que se borrara de mi cabeza la imagen del chico de cabellos cobrizos , debía pensar y tenerlo allí no me ayudaba en absoluto sino al revés me confundía aun más. Tenía que saber más de ellos por lo que decidí acudir a Jesica, ella sabía todo de todo el mundo.

- ¿ Quienes son? - pregunté señalandolos con un gesto de mi cabeza.

- Son Emmet, Rosalie, Jasper, Alice y Edward Cullen - respondió nombrándolos según el orden en el que se encontraban sentados, de pronto el que debía de ser Edward miró primero a Jesica para después posar sus ojos sobre mí, nos quedamos mirándonos unos segundos, su mirada era extraña parecía cómo si estuviera intentando profundizar dentro de mi ser, después la retiró cómo si nada y me ignoró. Eso me enfureció sin saber el porqué - ¿ Guapos verdad? pero salen juntos. - apuntó Jessica con un tono de resignación en la voz

- ¿Cómo? - dije saliendo del trance en el que me encontraba.

- Me refiero a Emmet y Rosalie, y a Jasper y Alice, ¡estan juntos y viven juntos! - Esa frase me sonó a chisme, pero me llamó mucho la atención, no parecían parientes, a pesar de tener rasgos comunes como el hecho de ser dioses griegos, que su piel fuera blanca como la cal y que tuvieran unas marcadas ojeras bajo sus ojos.

Jesica siguió hablando, estaba en su salsa - Llegaron hace dos años desde Alaska. Edward, Alice y Emmet son hijos adoptivos del doctor Cullen y Rosalie y Jasper fueron adoptados por la esposa del mismo, eran sus sobrinos o algo así. - Procesé la información que Jesica me había dado, mientras le hechaba miradas furtivas a los Cullen, tenía la sospecha de que esa familia escondía algo. Otra sensación de familiaridad me inundó, todos ocultabamos algo incluso yo misma.

- Interesante - comenté con un tono aburrido, fingiendo que los Cullen no me interesaban en absoluto - Voy a coger algo de comer - dije más para cambiar de conversación que por tener hambre.

Necesitaba salir de esa mesa en la que me encontraba fuera de lugar entre tanto humano y lo que era más importante sacar de mi foco de visión a los Cullen para intentar abstraerlos de mi mente aunque fuera un minuto. No funcionó su olor estaba por todas partes haciendo que los recordara continuamente.

De pronto mientras hacía cola para comer, James apareció a mi lado, con su pelo castaño oscuro y largo y ese aire fanfarrón. Me miró con ojos divertidos y esa sonrisa maliciosa que tanto me molestaba.

- ¿Qué quieres? - dije cortante, me molestaba demasiado su presencia.

- ¡Uhh prima qué modales son esos! pensé que mi madre te había educado mejor - seguía sonriendo mientras yo le ignoraba - sólo quería saber que tal te estaba llendo en tu primer día - miró hacía la mesa en la que se encontraban Jesica y los demás - por lo que veo muy bien puesto que has abandonado a tu familia para sentarte con una pandilla de insignificantes humanos. Nos sentimos muy ofendidos con tu desplante - fingió la ofensa en su voz mientras me miraba divertido.

Lo miré con todo el odio que fuí capaz, pero de repente un hecho llamó mi atención los Cullen se disponían a salir de la cafetería por lo que figé mi mirada en ellos, cuando hubieron salido me dirigí otra vez hacia James, que me observaba expectante.

- ¿As notado algo raro en ellos? - pregunté intentado corrobar que no era la única que lo sentía así.

- Tienen un olor peculiar, nada más - respondió sin darle la más mínima importancia. Lo miré con el ceño fruncido.

- ¿ No crees que sea algo más? es un olor demasiado extraño, nunca nos habíamos topado con algo parecido - dije muy seria. El me miró con la burla en los ojos, eso hizo que enfureciera aún más.

- Cálmate Anne, eres una paranoica. Sólo son cinco humanos con un olor singular y ya está. Y déjame decirte una cosa - se acercó a mi oido para susurrarme - lo más extraño y peligroso que ahí por aquí somos nosotros, no lo olvides nunca. - me hizo una mueca y se fué, dejándome no muy convencida y con una sensación extraña en el estómago.
¿Tendría razón y no eran más que suposiciones mías? Quizas me había empeñado en buscar algo fuera de lo normal en ese aburrido pueblo - suspiré - era tonta al pensar algo así, en ese lugar no había nada que fuera más peculiar que nosotros, por una vez le tendría que dar la razón al imbecil de James.
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Dom Mayo 24, 2009 1:13 pm

Te han quedado genial los dos capis.

me gusta como lo estas enfocando.

Por fin aparece mi vampi preferido,lo raro que en el clan nadie les aya enseñado a identificar,el olor de los vampiros

la cosa se pone interesante.

¿Qué ocurrira de aqui en adelante?.Me muero de ganas de saberlo y haber si Anne al ser amigos de los Cullen esta un poco mas amigable,porque no se aguanta ni a ella misma.Al final se ira adaptando poco a poco,la verdad que estas cosas cuestan bastante al principio

ya biene la acción,se sacaran los dientes unos a otros Evil or Very Mad

continua en cuanto tengas un rato.

besos
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Lun Mayo 25, 2009 4:32 pm

Muchas Gracias Anne Cullen, me alegra de que te hayan gustado estos dos capis! Very Happy Se que tienes muhas dudas acerca del porqué Anne no puede reconocer el aroma de los vampiros pero tiene su explicación todo a su tiempo! Smile Espero que mis ideas no te resulten muy descabelladas, a veces puedo ser realmente retorcida! Very Happy un besoteee aquí dejo la continuación! Very Happy



Cap.6
Compañeros.


Caminé por los pasillos del instituto dispuesta a dirigirme a mi siguiente clase, biología. Mike se encontraba a mi lado intentando seguir mis pasos acelerados, seriámos compañeros muy a mi pesar. Podría haber sido cualquier otro incluso ese tal Tayler que al menos tenía sentido del humor, pero tuvo que ser Newton - lo miré de reojo mientras intentaba no quedarse atrás a causa de mi rápidez, me invadió una profunda compasión, quizás lo estaba juzgando demasiado pronto. El chico se esforzaba en parecer agradable y atento conmigo - suspiré - no era suficiente, qizas eso bastaría para otro tipo de chicas incluso les parecería halagador tantas atenciones por su parte pero a mi me resultaba cargante e innecesario, yo no necesitaba nada de aquello, me manejaba muy bien sola.

- ¡Ha sido una suerte que estemos juntos en clase! - dijo con entusiasmo en la voz y con un cierto rubor en las mejillas.

- Si una suerte.. - le sonreí intentado parecer amable mientras abría la puerta del aula. Aún no podía creer que hubiésemos llegado, el camino se me había hecho eterno con Mike cómo acompañante.

Nada más entrar una bofetada de ese olor extraño me golpeo el rostro, llenándome los pulmones y metiéndose en mi cabeza. Aturdida y confusa busqué por toda la estancia el responsable que emanaba esa esencia tan perturbante para mis sentidos, cuando al fin lo encontré.
Edward se hallaba sentado en una mesa tan perfecto y pétreo como lo recordaba, mirándome fijamente.

- Señorita, ¿quién es usted? - preguntó una voz grave, que hizo que me viera obligada a dejar de mirar a ese chico tan extraño.

- Lo siento, soy la alumna nueva - le aclaré al dueño de la voz, que supuse que era el profesor. Miré hacia mi lado, Mike había desaperecido, supuse que me habría quedado tan absorta mirándo a Edward que ni me había percatado de que Mike se había largado a su sítio, dejándome sóla allí en mitad de la clase.

- Bien, pues preséntese a sus compañeros antes de sentarse al lado del señor Cullen - me señaló la mesa vacia que había al lado de Edward con la mano. No me lo podía creer, en ninguna clase había tenido que presentarme y precisamente me lo pedían en aquella dónde ese ser extraño no me quitaba los ojos de encima. Pero aun era mucho peor el hecho de que tuviéramos que ser compañeros de mesa de laboratorio. ¿Qué clase de broma cruel del destino era esa? Maldita sea mi suerte, grité en mi fuero interno - ¿Qué espera para hacerlo señorita? No tenemos toda el día - me expetó el profesor molesto.

- eh..si bueno.. mi nombre es Anne Sibley Andrei. Vengo de Florencia, aunque nací aquí en EE.UU - dije con un hilo de voz. No me gustaba en absoluto ser el centro de atención y en ese momento todos las miradas estaban concentradas en mí.

El profesor asintió y me pidió que me sentara, me dirigí hacia mi mesa lentamente y con cierto recelo. Edward ni me miró mientras tomaba asiento, se limitó a ignorarme. Eso me molestó de sobremanera, ni siquiera ¿me iba a saludar?.

Cuando la clase comenzó, estaba realmente enfadada, no me gustaba que las personas me prestaran demasiada atención, ¿pero que hicieran como que no existía? eso era demasido ¿que se habría creido?.

De repente, sentí cómo su mirada se posaba sobre mí, giré mi rostro hacía el suyo por inercia y me encontré con dos ojos negros cómo el carbón que me miraban profundamente. Esa mirada era idéntica a la que me dedicó en la cafetería esa tarde, cómo si quisiera con ella adentrarse en mi interior hasta llegar a mi alma y arrebatármela. Me sentí indefensa ante el, pero fuí incapaz de apartar mis ojos de los suyos, me sentía hipnotizada tanto por su olor que me comía por dentro, cómo por esos ojos pronfundos que me miraban intensamente.

El pareció percatarse de mi embeleso, pues rápidamente retiró sus ojos de los mios y siguió con la mirada perdida en el infinito, ignorándome de nuevo. Sentí que iba a desfallecer, necesité unos minutos para recuperarme de esa sensación tan extraña. ¿Cómo podía ser que un humano insignificante me provocara tantas emociones juntas?. Me había sentido desnuda ante sus ojos penetrantes, desprotegida ante ellos. Nunca nadie me había hecho sentir así, pero era lo normal, yo era un ser diseñado para ser el verdugo y no la víctima, pero ahora parecía que las tornas habían cambiado, yo era la débil respecto a ese muchaho de pelo cobrizo.

Mientras la clase avanzaba seguí observándolo de reojo, intentando averiguar que pasaba por su mente o encontrar algún indicio en su expresión que me diera respuestas de el porqué me había mirado de esa forma tan intensa hacia unos minutos. El seguía con la mirada perdida y con una expresión entra la ira y la confusión en el rostro.

Cada vez me encontraba más extraña ante la situación. ¿Qué estaba ocurriendo?, figé mi vista hacía mi cuaderno, inconscientemente había dibujado a lápiz un lobo que me miraba con sus ojos inteligentes y desafiantes. Lo observé con cariño mientras me perdía en su semblante sereno y elegante.

- Lobos - susurró una voz melodiosa y aterciopelada a mi lado. Hasta ahora no había escuchado hablar a Edward, pero su voz me pareció un sonido demasiado perfecto para ser de este mundo - ¿Te gustan ? - me dijo con un tono de voz que reflejaba curiosidad. ¿Se refería a los lobos? ¿Qué clase de pregunta era esa?. Algo me cruzo la mente en aquel momento..¿y si había descubierto mi secreto? No imposible, manten la calma Anne. Intenté que mi rostro no reflejara el temor que me había provocado su pregunta, pues sentía que el estudiaba cada una de mis reacciones.

- Todo el mundo llevá una bestia en su interior y estoy casi segura de que la mía es un gran lobo. Bueno al menos me gustaría que lo fuera, los encuentro terríblemente fascinantes. - le sonreí tratando de parecer lo más convincente posible.

Su rostro quedo inexpresivo ante mis palabras, cómo si hubiese algo en ellas que le hubiera hecho recordar algo demasiado doloroso.

- Por tu expresión diría que no lo crees así. ¿Quizas eres tan bueno que careces de monstruo interior? - pregunté inocentemente.

Me miró pensativo unos segundos, sus ojos ahora parecían reflejar amargura.

- Estoy de acuerdo contigo en lo referido a la bestía, aunque no sabría muy bien en cual de ellas etiquetarme - dijo con un semblante serio y sombrio mientras me miraba fijamente a los ojos. - Respecto a los lobos mi opinión es muy diferente, no los encuentro nada fascinantes sino al contrario - No debí molestarme por su último comentario pero lo hice. A fin de cuentas una parte de mi también era un lobo.

- ¿Y por qué crees eso? - pregunté secamente, estaba realmente ofendida. El me miró con un toque de diversión en sus ojos.

- Digamos que no nos llevamos demasiado bien - conluyó con una sonrisa traviesa, sumamente atractiva que me hizo hiperventilar.

El timbre sonó en ese preciso momento, rompiendo aquella conversación tan extraña entre los dos. Edward se dirigió rápidamente hacia la puerta, dejándome con cara de tonta y sin opción alguna de poder contestarle. Su última respuesta me había dejado descolocada.
¿Qué habría querido decir con eso de que los lobos y el no se llevaban demasiado bien? más preguntas sin solución aparente, estaba empezando a perder los nervios ante aquello. Era todo demasiado frustrante.
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Lun Mayo 25, 2009 9:22 pm

Genial esto cada vez se pone mejor

ami no me importa que seas retorcida,cuanta más intriga,misterio y cosas liosas se agradece,asi nos excrimimos las neuronas deduciendo haber que pasa.

Anne lo tiene dificil ahora que le a comentado Edward que no le atraen muco los lobos,si el supiera.

la verdad que hacen una mezcla rara,un licantropo y un vampiro.

¿Como sera la relación?

¡Cambiara Edward de opinión sobre los lobos! yo creo que si cuando se vayan conociendo,poco a poco.

-pero yo solo pienso en los problemas que tendran con las familias,pero si ellos con el tiempo se llegan a querer

que les den dos duros a todos ellos,que se me fugen Laughing

continua en cuanto puedas.Kisses
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Mar Mayo 26, 2009 4:57 pm

Muchas gracias Anne me encantan tus comentarios jaja Very Happy, espero que ha medida que avanza la historia vayan desapareciendo todas esas dudas que tienes y que aparezcan otras jajaja Very Happy, por ahora las cosas se complican un poquito! Very Happy un besote!




Cap.7
La elegida.



El fín de semana llegó sin ningún contratiempo, sería por el hecho de que los Cullen no asistieron a clase el resto de la soleada semana, rompiendo con mi plan de tenerlos lo más vigilados que me fuera posible. Según Jessica cuando hacía buen tiempo faltaban a clase para salir de excursión. Eso se me hizo demasiado extraño ¿pero que no era raro en ellos a estas alturas?. Fuera cómo fuese que hubieran faltado al instituto no me sirvió de excusa para acabar con mi obsesión, sino que se acrecentó a límites insospechados.

A cada momento intentaba encontrar una solución coherente a la multitud de rarezas que recordaba de ellos, cómo el porque de ese olor tan peculiar que emanaban, su extraña falta de apetito.. Todo era demasiado confuso y sin sentido.

Rodé sobre la cama y me dispuse mirando hacia la ventana mientras volvía a pensar en lo molesto que me resultaba que Edward Cullen no hubiera salido ni un segundo de mi mente en esos miserables días. Incluso me sentía ansiosa por volver a verlo de nuevo y poder sentirlo cerca en esa bendita hora de biología.

Era frustrante pero a la vez placentero cerrar los ojos y verle solamente a el. Su rostro tan bello y delineado, su sonrisa perfecta y esos ojos penetrantes que me provocaban tanta indefensión pero a la vez me extasiaban.
La confusión en esos momentos me abrumaba, provocando que me pasara la mayor parte del tiempo reviviendo nuestra pequeña pero rara conversación en mi mente, fijándome en cada uno de los detalles que en ese momento a causa del embeleso que me provocaba su presencia hubiera podido pasar por alto.

Por más que la analizaba sólo llegaba a una conclusión, que Edward en realidad supiera lo que verdaderamente yo era. ¿Pero cómo podía ser posible? los humanos no tenían ninguna forma de reconocernos.

Un pensamiento irracional me cruzo la mente en ese momento haciendo que me extremeciera - Quizás el problema radicaba en ese mismo punto y ¿si Edward no fuera humano y si fuera otra clase de..Ser?

- Tonterias - susurré enfadada mientras expulsaba de mi mente esa idea demasiado irreal incluso para alquien cómo yo, carecía de sentido el sólo imaginarlo. Estaba demasiado paranoica, si eso era exactamanete lo que sucedía, ese pueblo me estaba volviendo loca, a mí que siempre había sido tan racional.

De pronto escuché cómo la puerta de entrada a la casa se cerraba de un golpe, percibiendo a su vez cómo el olor de tia Vivian inundaba toda la estancia. Me extrañó que hubiera regresado tan pronto de reunirse con el consejo, normalmente esas reuniones con Sébastian y los miembros más ancianos del clan duraban horas.

Me levanté de la cama de un salto para disponerme a bajar al salón a recibir a Vivian, sentía curiosidad de el porqué de esa fugaz reunión, ni siquiera sabía el motivo por el cual se había llevado a cabo.

Mientras bajaba las escaleras, escuché sollozos que provenían del salón,corrí lo más rápido que pude para encontrarme sobre el sofá de la sala a una Vivian destrozada y con la mirada perdida. Una sensación de angustía me oprimió el pecho, nucna había visto a mi tía de ese modo, no parecía ella. Me abalancé hacia el sofa para abrazarla y darle calor, estaba totalmente empapada a causa de la lluvia.

- ¿Qué ha ocurrido Vivian? - pregunté con tono de preocupación mientras le acariciaba el pelo.

- Te ha elegido Anne, el te ha elegido - pronunció esas palabras sin ni siquiera mirarme, parecía no querer salir del trance en el que se encontraba.

Una ligera sospecha cruzó por mi mente en ese instante, pero no podía ser, a mi no.

- ¿Quién me ha elegido y para qué? Vivian contestame! - la desesperación se estaba empezando a hacer presente en mí y su silencio parecía confirmar mis temores.

Me miró a la cara con sus ojos enrojecidos por el llanto y una expresión de tristeza e impotencia en su rostro, mi angustia se acrecentó.

- Sebástian ha elegido a su nueva compañera Anne y esa eres tu.. - dijo entre sollozos observando mi rostro blanco cómo la cal por la impresión.

Sentí cómo mi alma se retorció en mi interior desde que la plabras de Vivian fueron procesadas por mi cerebro. Todo empezó a dar vueltas mientras el aire empezaba a faltar en mis pulmones. No podía ser posible.

- Vi..Vivian dime que no es cierto por favor, dímelo - las palabras salieron con dificultad de mis labios y el aire seguía sin querer aparecer.

- Eres la elegida Anne, no puedes hacer nada. - Me miró con compasión y a la vez con envidía en los ojos.

El mundo se tambaleó bajo mis pies, me sentí caer en un sueño profundo mientras la voz de preocupación de Vivian cada vez se oía más y más lejos. Mi destino estaba escrito, no había marcha atrás, nunca podría escapar de las garras de Sebástian ni de las del clan.
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Mar Mayo 26, 2009 5:24 pm

Genial.

no se porque e lo figure que cuando Sebastian la vio a iba a elegir,pero se me paso comentarlo.

tambien Anne se podia haber quedado excondida,ahora no veas hasta que pasen otrops veinte años,y lo mismo para Sebastian es la ultima que elija,porque basta que sea la unica que no se ha rendido a sus mios,para que el se encapriche mas.

-Pero aqui es donde empezara el lio,mi Edward,no puede dejar la cosa asi.

Esto a sido amor a primera vista,aunque a Anne le cueste admitirlo,pues solo piensa en el.

esto lo tienes que arreglar de alguna marera,si no la que patee el culo de Sebastian sere yo Question

Me cae fatal.Continua en cuanto puedas besos

_Por cierto donde se mete la gente solo leo yo,eso me molesta,espero que no aya gente a escondidas,no cuesta nada poner,aunque solo sea lo he LEIDO,pues yo se el sacrificio que cuesta escribir,y el interes que poneis.

Asique ANIMO chicas comentar.Y no os qedeis en la sombra
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Miér Mayo 27, 2009 4:32 pm

Anne me alegra tanto saber que te gusta mi historia, es una gran satisfacción leer tus comentarios de verdad, muchas gracias en serio!! Embarassed Espero no decepcionarte a medida que avanza el fic!! Un besazoooooooooooooooooo enormeee!! Very Happy


Cap.8
Inconsciencia.


Caminaba a trompicones sin saber muy bien a dónde iba, observé la estancia con ojos cansados pudiendo apreciar miles de taquillas a lo largo de un estrecho corredor mientras el olor a humano me quemaba la nariz. Sorprendida supe de inmediato que me encontraba en el instituto, no podía acordarme ni de cómo había llegado y ni del del tiempo que llevaba allí. Sólo tenía la seguridad de que Jessica me tenía cogida de la mano y me arrastraba camino a la cafeteria con Mike y Angela a nuestro lado.

En estos días mi inconsciencia era tan fuerte que hasta mi cuerpo se movía por voluntad propia pues mi mente se encontraba en un lugar demasiado lúgubre y oscuro para cerciorarse si quiera de lo que sucedía a mi alrededor.
Me asemejaba más bien a un muerto viviente que a una persona normal.

Sentí un escalofrio recorrer mi cuerpo cuando volví a revivir la conversación del viernes con Vivian, desde ese día en mi cabeza estaban grabadas a fuego cuatro odiosas palabras '' Eres la elegida Anne''.

Maldita sea ¿Por qué yo? La manada no tenía una muy buena opinión sobre mí, ya que conocía perfectamente lo que decian a mis espaldas, para ellos era simplemente un estorbo que había que vigilar y proteger porque no quedaba más remedio. La pobre huerfanita que al crecer había resultado ser una chica con un temperamento rebelde y poco sumiso, que no apreciaba en absoluto el don que la naturaleza le había otorgado y por tanto no era digna de poseerlo y mucho menos ser miembro de nuestro legendario clan.

Pero y entonces ¿por qué elegir a la oveja negra, si podían escoger entre varias hembras que estarían dispuestas a hacer lo que se les ordenase sin ninguna señal de protesta? Todo era un sin sentido continuo, pero según Vivian existía una razón más que suficiente para ello, que Sebástian me rebelaría con su visita.

Noté como el color se desvanecía de mi rostro, no quería verlo y menos sentirlo cerca de mí, pues eso significaría que todo sería real y no una pesadilla cómo imaginaba para consolarme la mayor parte del tiempo. Quería desaparecer, que se me tragara la tierra y no volver nunca jamás, puesto que no quería convertirme en un vil objeto durante 20 largos años, sin voz ni voto.

No quería acabar cómo tia Vivian.

Cada día se me pasaban por la cabeza mil y una maneras de escapar de mi cruel destino, pero en el fondo sabía que sería inutil, ellos me buscarían hasta en el infierno si hiciera falta. Podía sentir a todas horas las miradas de James y sus esbirros siguiéndo cada uno de mis movimientos , nunca mi primo había estado tan pendiente de mí, por lo que imaginé que todo se debía a Sebástian. Seguramente le habría ordenado vigilarme, me conocía demasiado bien para mi gusto y tenía como seguro que no me iba a rendir tan fácilmente.

¿Pero qué hacer? No me quedaban fuerzas para seguir luchando contra lo que la vida demasiadas veces ponía delante de mis narices, yo era un licántropo, que formaba parte de una manada que quisiera o no tendría que obedecer. A fín de cuentas no tenía nada que me impulsara a rebelarme contra ello, ya había perdido todo cuanto amaba, mi familia, mis ilusiones..Todo ¿que mas daba perder lo poco que tenía de libertad, si en realidad yo nunca había sido libre?. No se puede perder lo que nunca se ha tenido.

- Anne ¿me estás escuchando? - oí que decía Jessica a mi lado.

- Perdona, ¿decias? - mi voz sonó ronca, cómo si me acabase de levantar, dos días sin haber abierto la boca ni tan si quiera para comer me habían pasado factura.

- Estas rarísima, llevas ausente todo el día - frunció el ceño mientras observaba las marcadas ojeras bajo mis ojos - Sabes que si hay algo que te preocupa puedes contármelo, somos amigas ¿no? - Se hizo un silencio largo e intenso. No tenía intención de contarle nada a nadie y menos a la cotilla de Jessica, tampoco creí que le hubiera gustado saber la verdad y descubrir que la chica que tenía al lado podía matarla en cualquier momento.
Me limité a sonreirle mientras hacía un gesto con la mano en señal de que no me ocurría nada; ella pareció no quedar conforme con mi pobre respuesta, pero al final se dió por vencida y siguió hablando con Mike mientras le ponia ojitos.

Me levanté con aire cansado para dirigirme fuera de la cafeteria, me encontraba mal, el olor a humano cada vez era más fuerte y me estaba provocando arcadas. A levantarme de la mesa noté como James posaba su mirada en mí, atento a cada una de mis movimientos.

- Maldito - grite de rabia en mi cabeza mientras los mareos y las nauseas se acrecentaban. Salí lo más rapido que pude de allí. Me sentía cansada y mareada mientras andaba por el vacio pasillo, pero las nauseas al menos habían remitido.

De pronto escuché a alguien a mis espaldas sacándome de mi oscura burbuja.

- ¡Chica lobo! - esa voz aterciopelada y dulce sólo podia pertenecer a una persona. Me giré para quedar frente al dueño de aquella voz a la vez que sentía como mi corazón se paraba en el mismo momento en que mis ojos se posaron en su rostro tan bello pero a la vez con esa expresión de suficiencia que tanto me molestaba.

- No me llames de ese modo - gruñí, sólo faltaba que también el me recordara lo que tanto deseaba olvidar, además ¿por qué me llamaba de esa forma, acaso sabía algo sobre mí? ¿Qué demonios ocurría con este chico? era exasperante. Ante mi rostro de confusión, el sostenía una sonrisa torcida y una mirada inquisitiva. - Por si no te acuerdas tengo un nombre Edward Cullen, me presenté en clase de biología hace dias. Suponía que eras lo suficientemente inteligente para recordar el nombre de tu compañera de laboratorio - bufé con rabia.

- No creí ofenderte, sino recuerdo mal, dijistes que una parte de ti, también era un lobo ¿o me equivoco? - me miró a los ojos escudriñando mi rostro mientras mantenía esa maldita sonrisa traviesa, parecía estar disfrutando de la situación.

- ¿Estas jugando conmigo Cullen? porque no tengo tiempo para tonterias - dije entre gritos y sollozos, estaba cada vez más enfadada y para colmo de males las lágrimas comezaron a resbalar por mi rostro de una manera casi inhumana, si exactamente ese era el resultado de tanta impotencia y rabia acumulada.

Su sonrisa desapareció al instante, siendo susutituida por un semblante serio y preocupado, por lo que supuse que mi aspecto no debería de ser muy bueno. Me sentí la chica más patetica del universo ante ese ángel de perfección divina.

Se acercó hasta mí mientras me miraba a los ojos fijamente, esta vez su mirada no era desafiante como la de hace días en clase de bilogia sino que la sentí como cálida y amable pero igual de hipnótica para mí; haciendo que me perdiera en sus ojos que en esta ocasión no lucían negros como la vez anterior si no de un oro líquido demasiado hermoso. Ese hecho me resultó curioso, pero el sentir su cuerpo tan cerca del mio, provocó que olvidara hasta de dónde nos encontrabamos.

Otra lágrima amarga se deslizó por mi rostro y el delicadamente la secó con sus delineados y perfectos dedos. Al sentir el roce de su piel contra la mia, me extremeci pues una corriente electrica me recorrio la espalda, su tacto era muy frio pero yo lo sentí como la más calida de las caricias.

- Siento haberte molestado, no quise hacerte llorar. - dijo de forma suave, mientras seguía acariciando mi mejilla, noté cómo el color subia a mi rostro, por lo intenso de su mirada, me tenía completamente embelesada, en su poder. - A partir de ahora me gustaría empezar desde cero contigo, si no hay ningún inconveniente. - me sonrió dulcemente mientras esperaba mi respuesta.

- N..no ninguno - acerté a decir mientras me alejaba de el, por la indefensión y timidez que me provocaba su cercanía.

- Bien en ese caso mi nombre es Edward Cullen - acercó una mano hacia a mi en señal de saludo, mientras reía por lo bajo por el sonrojo de mi rostro.

- Anne Sibley - dije tímidamente apretando su mano, que seguía igual de fria que hacía unos segundos. Me quede mirándola extrañada un instante, en el que el rápidamente la retiró, cómo si el hecho de que estubiera helado fuera algo que tubiera que esconder de mí. Lo miré suspicaz pero el seguió con su imborrable sonrisa.

- Nos vemos Anne - se despidió sin más y se alejó de mí con aire elegante, mientras yo sentía que con cada paso que el daba la desazón volvía a mi ser, puesto que esos minutos a su lado, me habían servido para olvidarme aunque hubiera sido sólo un momento del motivo de mi tristeza.

La pesadilla había regresado.
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Miér Mayo 27, 2009 5:08 pm

Me gusta,que potito te a quedado jaja.

Soy más mala que James,porque Anne,no le compra un desierrto y se dedica a barrerlo,para que no tenga tiempo de estar todo eel dia pegado a ella,como un perro sarnoso,es un plasta.

James,lo emparejaba yo con Jessica,al cual de los dos más cotillas.

Y sebastian que se ligue otra vez a la tia Viviana,ami Anne que no la toque,y si no mando a Edward,que le muerda la yugular,apenas a salido en la historia y no le soporto.

Haber,que le cuenta a Anne cuando se vean,pondra el grito en el cielo y no es para menos.

esa es una tradicción muy maxista y pasada de moda,que te impongan a una persona sin que te guste.

no seran felices a la larga ninguno de los dos.

continua en cuanto puedas.

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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Jue Mayo 28, 2009 4:24 pm

Anne me encantan tus comentraios de verdad jaja eres super mona^^ , con lectoras como tu da gusto escribir en serio, muchas gracias! Very Happy Se que te sientes mal por Anne, pero a la pobre le queda mucho que pasar todabía su familia puede llegar a ser más terrible de lo que ahora es! Un besote y disfruta del siguiente capiii!!!


Cap.9
Dulce melodia.


La luz de la luna se filtró por mi ventana iluminando mi rostro aún somnoliento. No sabría decir cuanto había dormido esa tarde pero supuse que bastante ya que la noche se había hecho presente mientras lo hacía.

Me levanté de la cama aturdida, dispuesta a darme una ducha para despejar mi mente y así poder pensar con claridad en los acontecimientos que me habían llevado a ese estado tan deplorable de profunda depresión. Avancé hacia el baño dando tumbos para que al entrar allí vislumbrara inconscientemente mi imagen en el espejo.

Ahogué un grito nada más hacerlo ya que me resistía a creer que ese reflejo fuera el mío y no el de otra persona, no me reconocia. Mi cara se encontraba más pálida que de costumbre, mientras que mi pelo rubio que siempre había sido sedoso y brillante ahora se veía alborotado y encrespado; sin embargo eso no era nada comparado con esas enormes ojeras de un tono azul muy marcado bajo mis ojos que acrecentaban aún más, mi ya demacrada imagen.

- Genial parezco un zombi - ironicé en mi interior, mientras me desvestía y entraba en la ducha. Hasta yo misma me daba miedo.

Hice girar el grifo y de pronto una gran sensación de alivio me invadió mientras notaba cómo el agua tibia se deslizaba por mi piel y provocaba que el entumecimiento de mis músculos desapareciera.
Sentí las gotas de agua caer por mis mejillas y entonces recordé la fria mano de Edward sobre ellas, acariciándome.
Miles de mariposas revolotearon en mi estómago a la vez que el rubor subía a mi rostro de nuevo.

No entendía muy bien la sensaciones que provocaba Edward en mí, puesto que eran confusas pero a la vez me gustaban demasiado , ya que con ellas le había dado algo de vida a mi insulsa existencia.
Nunca había sentido nada parecido por nadie, quizás fuera por el hecho de que Edward Cullen era diferente del resto y ese era el motivo por el cual me atraía tanto, sin contar con la gran cantidad de misterios que encerraba y que yo me encargaría de descubrir tarde o temprano. Debía hacerlo para así poder descubrir la causa de mi extraña obsesión por el.

En unos minutos terminé de ducharme y me dirigé con paso ligero hacia la ventana de mi habitación. La luna esa noche me llamaba demasiado, sus rayos de luz traspasaban mi piel, incitándome a reunirme con ella y dejar mi alma libre de ese cuerpo que tantos problemas me acarreaba.

No quise perder más tiempo ya que necesitaba sentir la adrenalina correr por mis venas y la libertad que mi forma de lobo me proporcionaba. Salté con aire ágil desde la ventana al patio y corrí hacia el bosque, podía percibir cómo mi cuerpo se preparaba para el cambio mientras arrancaba con rápidez las ropas de mi cuerpo. Mi corazón bombeaba deprisa y mis piernas corrian por sí solas. Sólo me concentraba en una cosa.

Lobo Lobo Lobo decía mi mente a cada segundo, salté y gire sobre mi misma. Estando aún en el aire noté cómo mi cuerpo comenzaba a convulsionar a la vez que un aura de luz blanca rodeaba mi ya inesistente humanidad. El momento había llegado.

La luz se disipó a los segundos y una loba de pelaje blanco y semblante grácil apareció sin que quedara ningún rastro de la frágil humana que antes se encontraba allí. Ahora la bestia había dominado mi parte racional , mi parte humana. Aullé con ganas, me sentía tan viva que incluso notaba la fuerza recorrer cada una de mis extremidades.

Mis sentidos cómo loba se encontraban más desarrollados que de costumbre, por lo que pude llegar a escuchar y percibir cómo las pequeñas criaturas del bosque corrían despavoridas a esconderse de mi presencia.

Una corriente de aire que procedía del norte me revolvió el pelaje, cómo en una leve caricia suave y cálida. Me encontraba tan relajada y extasiada en mi estado tan salvaje que casi dejo pasar por alto el extraño olor que acompañaba esa brisa.

Olfateé con ansias para cerciorarme de que no me quivocaba, pero no, no lo hacía. Era el atractivo aroma de los Cullen estaba segura.

Empecé a ponerme nerviosa al suponer que no estarían lejos y en un ataque irracional de locura me dispuse a seguir el olor, para que me condujera hasta ellos. Necesitaba ver a Edward aunque fuese un instante pero lo necesitaba con todas mis fuerzas.
En mi forma animal la razón me abandonaba para dar paso a mis instintos y deseos que ahora eran demasiado fuertes, ni pensé siquiera en el hecho de que me podían llegar a descubrir por mi estupidez o lo que era peor el porqué tenía esas ansias de sentir cerca a Edward.

Conforme me iba acercando hacía ellos, su olor se hacía cada vez más profundo y fuerte tanto que incluso cómo loba me dañaba la nariz, pero seguí corriendo todo lo rápido que me permitían mis fuertes extremidades. Casi podia notar la esencia de Edward incluso de una forma más intensa que la de los demás Cullen.

Cuando llevaba recorridas unas cuantas millas, una casa preciosa apareció ante mis ojos. Era inmensa y con grandes ventanales que proporcionaban vistas hacia el bosque. Escondida entre matorrales comencé a buscar con nerviosismo a traves de esas grandes ventanas la razón por la cual había cometido esa locura, casi iba a perder toda esperanza hasta que lo hallé.

Se encontraba sentado al piano tan bello y elegante cómo siempre, sus dedos se deslizaban con maestría y delicadeza por las teclas cómo en lo que parecían ser caricias, pero lo más sorprendente no era su extremada belleza y su porte tan fino y delicado sino la melodia que hacia sonar con sus preciosas manos.

Me perdí en cada y una de las notas de esa composición que irradiaba ternura y amor por todas partes, en una tonta irralidad imaginé que esa melodía era solamente para mí. Casi quise llorar por lo estúpida que estaba siendo, Edward no era mio y nunca lo sería. No debía de hacerme más daño del que estaba sintiendo. ¿Acaso me gustaba tanto sufrir? Yo ya tenía a alguien asignado a la fuerza para ser mi amante y compañero aunque yo no le amara y nunca llegara a hacerlo pero no había marcha atras. Era mi destino.

Con cada nota, sentía mi alma deshacerse en mil pedazos, nunca nadie sentiría ningún ápice de amor hacia mí, cómo el que ese ángel de cabello cobrizo parecía derrochar para alguien con esa maldita y dulce melodia. Era desgraciada y me odiaba por ello.

De repente la música dejó de escucharse, sacándome de esa forma de mis atormentados pensamientos. Mire en un acto reflejo a Edward para saber el porqué había parado de tocar.

Me extremecí por el motivo puesto que el tenía fija su mirada en el mismo lugar dónde yo me encontraba escondida, cómo si huera percibido mi presencia. ¿Cómo podía ser posible que me hubiera sentido cerca? Pense con fuerza mientras escapaba corriendo de allí, quizas había sido una casualidad pero estaba empezando a no creer en las casualidades y en la razón cuando se trataba de Edward.

Noté como alguien me seguía, sentí pánico no parecía ningún animal conocido, pero me seguía muy de cerca. Estaba asustada. ¿Qué podría correr en ese lugar casi tan deprisa cómo yo? Pude apreciar la linde del bosque a lo lejos y corrí más deprisa.

De repente sentí como lo que me seguía dejaba de perseguirme sin más. Me relaje sobre la hierva al cerciorarme de que efectivamente esa cosa se había ido. Así recostada sobre el humedo suelo y aún con la desazón en el cuerpo volví a ser Anne, para empezar a pensar en el motivo del porqué mi vida con cada día que pasaba en Forks se iba complicando cada vez más.
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Anne_Cullen
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Jue Mayo 28, 2009 5:19 pm

Jope me encanta de verdad,el toque distinto que le das a la historia,aunque sabemos que pasara.

pero le das ese misterioy ese toque especial,qu me gusta cada vez más segun vas poniendo capitulos.

_Incluso me he imaginado la escena,desde la perpestiva que yo estoy alli,en el bosque viendo a mi churri,tocando el piano,y no te cuento el panico que me ha entrado cuando Anne a tenido que salir corriendo.

este Edward,tiene ojos hasta detras de la nuca affraid

Anne no sabe que ha la Mascarilla GARNIER para pelos encrespado geek

además,yo pienso que cuanto más horrible este menos se fijara Sebastian en ella,no quiero que este con el.

tiene que ser una loba preciosa blanca,tiene que dar gusto tocar su pelaje,sera tan suave como el MIMOSIN

Anne tiene que abrir los ojos, yo creo que no tardara en darse cuenta de que le gusta Ed,pero claro no se si sera un amor imposible, eso depende de la escritora.

y si no para esto hay solución les compro un billete de ida,pero sin vuelta al sitio que ellos quieran,donde no los encuentre la bestia peluda.

Lo que me cabrea de esto que solo comente yo,donde Coñ.................... se mete la gente con lo bien que esta la historia.


bueno tu continua en cuanto puedas,que yo no dejare de leer,lo mio es un vicio con la lectura.









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_Mandy
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Jue Mayo 28, 2009 8:59 pm

Afinidades que sepas que me tienes a tus pies... Llevo muy poco tiempo en este foro (una semana) y no me habia decidido a leer ningun finc porque vi que habia muchos y por eso subi yo tambien el mio. Pero le doi gracias a dios por haberme parado a leer el tuyo. ES INCREIBLE!, me encanta como narras las historia de Meyer pero desde una visión distinta, en serio me fascina!.


Debo reconocer que eres buenísima escribiendo y que erez capaz de transmitir todo lo que quieres transmitir. Para mi tu historia es mágica y la seguiré.


Eso si, te pido una cosa jejeje, no dejes que pase mucho tiempo de un capítulo a otro porque a mi me pasa como a Anne, tengo cero de paciencia jejejeje.



Sigue así guapa,
lo haces genial! Very Happy
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Anne_Cullen
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Mayo 29, 2009 12:02 am

Hola.

porfin tengo otra compi, para comentar.

espero que cuando puedas actualizes,sin prisa se que estais en la recta final de los examenes,y no quiero que porque tengais que escribir aqui,dejeis descuidado los estudios.

Suerte para todas.

besos
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Mayo 29, 2009 4:30 pm

-Anne me encanta que te guste tanto mi historia, tus comentarios son una gran dosis de optimismo para mí, de verdad haces que siga teniendo más y más ganas de escribir cada día Very Happy Con respecto al amor imposible de Anne y Edward..jeje tengo varias cosas pensadas, espero no hacerte sufrir demasiado! Cool

_Mandy bienvenidisima a mi fic, me alegra tanto tener nuevas lectoras y lo más importante que te parezca interesante mi historia es para mi ufff.. muchísimo...Ni si quiera tengo demasiadas palabras de agradecimiento. Very Happy
Asi que tb estas escribiendo una historia..pues descuida que cuando tenga tiempo me pasaré ya que ando demasiado liada con los examenes Sad pero prometo sacar un ratito y pasarme!!

Un besazo enorme a las dos t gracias de verdad Embarassed



Cap.10
Confidencias.


Todo Forks se encontraba rodeado de una densa niebla cómo si el tiempo quisiese acompañar a mi tétrico estado de ánimo. La oscuridad del bosque se cernía sobre mí cómo un depredador a su presa, mientras andaba por el humedo suelo, con los ojos bien abiertos intentado buscar alguna explicación de lo ocurrido la tarde anterior.

No había conseguido dormir en toda la noche puesto que miles de pensamientos difusos se entremezclaban en mi mente formando una gran espiral de la que me era imposible escapar por más que quisiera.

No entendía el porqué habia ido en busca de Edward guiada por ese deseo irracional de tenerle cerca. ¿Por qué lo había hecho? y peor aun ¿por qué había sentido esa cálidez en mi corazón en el momento en que mis ojos se posaron en el? La angustia se apoderó de mi estómago cuando recordé la sensación de dolor que me invadió cuando entendí que el nunca sería para mí ni yo para el, perdiendo toda esperanza del verdadero amor.

Apreté los puños con fuerza. Sólo yo me podría sentir atraida de alguien tan extraño cómo Edward, que pasaba por momentos de parecer odiarme a ser tierno y dule cómo la miel. Un escalofrio recorrió mi espalda al recordar lo tierno y amable que podía llegar a ser cuando se lo proponía . Intenté borrar la imagen de su traviesa sonrisa de mi mente puesto que comencé a notar cómo el sonrojo se hacía presente en mí, cómo siempre ocurría cuando le recordaba de forma tan intensa e incontrolada.

Una pequeña sonrisa se escapó de mis labios para al segundo borrarse y desaparecer.

Edward escondía demasiadas cosas para olvidarlas y no sabía que alcance podrían tener. ¿Formarían parte de un secreto tan horrible cómo el mio propio? El hecho de que hubiera podido sentir mi presencia en el bosque me inquietaba y confirmaba más mis teorias de que no era tan humano cómo aparentaba ser.

Iba tan sumida en mis pensamientos que tropecé con la rama seca de un árbol provocando que casi perdiera el quilibrio y callera de bruces al suelo, pero por suerte no ocurrió y mi orgullo pudo mantenerse intacto.

Un gruñido de rabia se escapó de mi pecho a causa de mi torpeza pero gracias a ese pequeño incidente volví a recordar el motivo por el cual me encontraba esa tarde en el bosque.

El día anterior pude notar cómo algo me seguía con tanta facilidad que incluso sentí pánico. Ningún animal podía correr tan rápido como nosotros era imposible, por lo que no había dejado de pensar todo el tiempo, que clase de criatura podría vivir en ese bosque, que se pudiera equiparar conmigo en velocidad y no se en qué cosas más.

- No deberias estar aquí sola tan tarde, es peligroso - escuché a mis espaldas. Noté como mi corazón daba un vuelco cuando reconocí a quien pertencia esa atercipelada voz.

Me giré hacia Edward rápidamente, estaba tan distraida que ni tan siquiera había percibido su tan fatídico aroma, no pudiendo notar su presencia hasta el momento en el que el había llamado mi atención. ¿Cuando habría llegado? ¡Oh no! ¿y si había visto mi estúpido tropiezo? Rece para que no fuera así.

- ¿Cuánto tiempo llevas aquí? - pregunté con cierto recelo.

- El suficiente para averiguar que no te llevas demasiado bien con los árboles - me dedicó una sonrisa traviesa mientras me miraba con ojos juguetones.

Noté cómo me subían los colores, no sabía muy bien si era por la verguenza, la rabia o por las dos cosas a la vez.

- ¡Deja de espiarme Cullen! - le grité hinchando los mofletes enfurruñada.

- No creas que te espio Anne, simplemente pasaba por aquí y te encontré por casualidad peleándote con la vegetación - rio por lo bajo mientras se acercaba a mi - Aunque no creas que no lo haria, porque me resultas realmente fascinante.

Miles de mariposas revolotearon en mi estómago al escuchar esas palabras saliendo de sus labios y mi cabeza empezó a divagar que sentido oculto podian tener en realidad.

- Y ¿por qué soy tan fascinante según tu? - pregunté avergonzada mirando al suelo.

- Quizas porque siento que eres mucho más de lo que aparentas ser - dijo con voz firme mientras se sentaba en el tronco de un viejo árbol caido.

Le sonreí con dulzura mientras el me miraba expectante y me apremiaba para que me sentara a su lado. Nunca en la vida me había sentido tan relajada y feliz hasta ese momento. El quería estar conmigo y parecia que esta vez no iba a desaparecer cómo lo hacia normalmente.

- Eres demasiado enigmático Edward - apunté con una sonrisa inocente.

- No tanto cómo tu. - me miró a los ojos de una forma que no supe interpretrar - Siento cierta curiosidad por ciertos aspectos de tu vida. Cómo el hecho del porqué una chica que llega de Italia, posee apellidos rumanos. - sus rostro reflejó curiosidad.

No ví nada de malo en responder sus preguntas, por el momento.

- Bueno es complicado.. - comencé a decir - Mis padres nacieron en Rumania, en Bucarest para ser exactos, formaban parte de una de las familias más importantes que habitaban ese lugar desde tiempos remotos. Dígamos que el caracter rebelde de ambos provocó que se alejaran de allí y se mudaran a EE.UU escapando de todo aquello que les ataba a Rumania. Al poco nací yo y viví feliz con mis padres hasta que cumplí los ochos años, que fue el momento en que... - se me quebró la voz, era demasiado doloroso recordar la muerte de mis padres, noté como las lagrimas escapaban de mis ojos sin que pudiera hacer nada para evitarlo.

Al instante sentí un brazo fuerte y frio rodear mi cintura y cómo edward me acercaba a su pecho, dondé yo apoye mi rostro, enjuagando mis lágrimas con su camisa la cual emanaba un aroma demasiado embriagador. El apoyó su menton sobre mi cabeza mientras me acariciaba el pelo con dulzura.

- No sigas sino quieres - susurró de forma suave. Miles de sensaciones recorrieron cada rincón de mi cuerpo, me hubiera fundido en el si hubiese sido posible, ese momento era tan perfecto y a la vez tan amargo que hasta me dolía.

- Ellos murieron por mi culpa Edward - sollocé en sus brazos, sentí como me apretaba contra a el con más fuerza - Y es algo con lo que tendré que cargar toda la vida. Pero no quiero hablar de ello por favor, cambiemos de tema. - me escapé de sus abrazo y lo miré con ojos llorosos mientras el me observaba con cariño y cálidez.

- Cómo tu quieras Anne - dijo dulcemente mientras me tomaba la mano para acariciarla, sin embargo rápidamente la soltó y fijó su vista al frente, cómo si de pronto hubiese recordado algo importante. - Asi que no me equivocaba cuando supuse que en realidad si tenias raices rumanas demasiado fuertes - sonrió amargamente mirando al suelo.

- ¿Qué quieres decir con eso? - fruncí el ceño ante su comentario, había estado averiguando cosas sobre mí y eso no me gustaba en absoluto.

- Había oido a hablar sobre lugares dónde a los lobos se les adoraba. Nunca profundicé más en el tema hasta tu llegada puesto que tus apellidos me resultaron sumamente curiosos. Me sorprendí bastante al descubrír que uno de los lugares dónde los lobos eran considerados dioses supremos, era Bucarest. - volvió su mirada hacia mi - Asi que supuse que de ahí provenía tu pasión por los lobos.

- ¿Qué más cosas has averiguado? - pregunté intentando camuflar el miedo y la inquietud en mi voz.

- Que las historias sobre hombres lobo mienten - respondió - Segun la leyenda licantrópica de ese lugar, la condición de lobo no es una maldición sino todo lo contrario, es considerada una bendición. - Una sonrisa sarcástica se formó en sus labios al pronunciar esa frase para después continuar hablando con semblante serio. - En mi vida me había planteado la más remota posibilidad de que pudieran existir diferentes razas de licántropos, pero lamentablemente lo tendría que haber supuesto mucho antes puesto que me hubiera ahorrado muchas sorpresas innecesarias. - continuó con la mirada perdida, mientras yo me revolvía inquieta - Las caracteristicas de los hombres lobos rumanos son muy diferentes a los nombrados en las leyendas quilautes que abundan en este lugar. Cómo por ejemplo el que sean inmortales es inquietante pero no más el hecho de que la plata pueda dañarlos e incluso provocarles la muerte. - paró de hablar un instante en el que se giró hacia mí para mirarme a los ojos fijamente, empecé a temblar. - Pero lo que más me llamó la atención de estas creencias fue la parte en que decian que; si haces daño a un hombre lobo, si sangra..te enseñará un atisbo de su naturaleza. Sus ojos le delataran.

Me extremecí al escucharle decir la última frase. Debía pensar con claridad e intentar que no se notara el temor en la voz a pesar de que Edward hubiera dicho de manera consciente o no casi todos mis secretos. ¿Por qué hacia aquello? ¿Sólo era curiosidad o en realidad sabía que era una chica lobo, cómo el solia llamarme para hacerme enfadar? Demasiadas preguntas y poco tiempo para pensar.

Intenté quitar hierro al asunto riéndome de la manera menos falsa que pude ser capaz.

- Son cuentos para asustar a los niños Edward. ¿En serio crees que existen los hombre lobo? - pregunté irónicamente.

- No es lo único que puede llegar a existir Anne. - respondio de forma amarga mientras se levantaba - Tengo que marcharme, pero recuerda que esta conversación no termina aquí. La alargaré el tiempo que estime necesario.

- ¿Que significa eso? - pregunté entre confundida y asustada mientras el me cogia de la mano para ayudar a levantarme.

- Todo a su debido tiempo chica lobo, si yo puedo esperar tu también lo haras. - me dedicó una sonrisa torcida y desapareció en lo más profundo del bosque.
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Anne_Cullen
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Mayo 29, 2009 5:17 pm

OHHHHHHHHHHHHHHHHH

con que misterio lo has dejado,eres mala.

cuando le contara Edward la verdad,supongo que tendra que ir tanteando el terrano.Pues son dos razas muy distintas
lo raro que la manada no le aya hablad de otras especies,pero biendo lo poco que sabe Anne de los lobos,no me extraña que se lo ayan ocultado.

Si se pensaban que aqui iban a tener una vida tranquila no sera asi,ellos mismos se han metido en la boca del lobo jaja,nunca mejor dicho.

No veas la de información que sabe Edward, casi más que Anne para ser loba ella no tiene ni idea ,me encanta.

y porque le molesta que la espie o la sigua,si ella hace un rato a echo lo mismo.

estoy deseando que pongas la continuación,cada vez pinta mejor

besos
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Mayo 29, 2009 5:37 pm

Me encantó este capítulo, al igual que Anne pienso q le as dado mucho misterio... Sige así guapa, lo haces genial! Very Happy Y no te sientas comprometida a tener q leer mi historia de verdad, solo azlo si quieres. Yo segiré siendo fiel a la tuya ! Embarassed
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Mayo 29, 2009 6:19 pm

Hola afinidades.

tienes que buscar un rato,pero lo primero son los dichosos examenes,y leerte la historia de Mandy,esta tambien increible,y estoy segura que te enganchara igual que ami.

Os quiero,besos

Por cierto SUERTE,para todas,las que esteis en estos lios,os compadezco Shocked Pues cada vez es más dificil estudiar,y

cada dia os exigen más,no veas la caña qu os meten
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 30, 2009 11:03 am

Chicas aquó os dejo el siguiente capi, a partir de ahora no se cuando podré subir nuevos capitulos, puesto que hasta aquí es donde tenía escrito y tengo que sacar tiempo para escribir los nuevos. Comienzan los examenes de la facultad y hasta el 7 de Julio no termino, es un gran sacrificio estudiar derecho! jaja Sad pero prometo de verdad intentar subir al menos un capi por semana. Un besote a las dos sois geniales de verdad nunca tendré palabras suficientes de agradecimiento para vosotras! Embarassed


Capitulo: 11
Golpes bajos.

El aire aburrido de esa clase se hacia cada vez más contagioso a medida que el profesor de cálculo hablaba y hablaba sin intención de callar. Me encontraba recostada sobre la mesa con la mirada perdida y haciendo esfuerzos sobrehumanos de no dormirme, pero me estaba resultando un reto casi imposible, esa clase era soporífera.

Observé de reojo a Jessica para cerciorarme de que yo no era la única que consideraba esa asignatura una tortura infrahumana. Me resultó sumamente gracioso encontrarla dibujando miles de corazones con la inicial M escrita en el interior de cada uno de ellos, no existía ni un sólo hueco de esa hoja que faltara por rellenar.

Puse los ojos en blanco mientras soltaba una risita contenida, que infantiles podían llegar a ser a veces los adolescentes.

Fruncí el ceño ante mi comentario, en realidad sentía un poco de envidia por Jessica, la consideraba afortunada por sentir amor y adoración hacia alguien y lo que era más importante ella podía demostrar ese cariño de alguna forma, aunque fuese de ese modo tan absurdo e infantil.

En cambio a mi me resultaba imposible reconocer mis propios sentimientos y más expresarlos en voz alta aunque tia Vivian solia decir que no existia nadie más transparente en el mundo que Anne Marie Sibley, ya que mis ojos se encargaban de mostrar lo que mis labios callaban. Según ella con una sóla de mis miradas se podía reconocer fácilmente tanto mi estado de ánimo cómo mis sentimientos hacia algo o hacia alguien.

Comencé a pensar en cómo se mostrarían mis ojos al mirar a Edward - me mordí el labio con fuerza - seguramente mostrarían lo que yo misma intentaba callar en mis adentros todo el tiempo. Quizas reflejarían ternura, inquietud, cálidez y.. ¿amor? - No Anne, eso nunca. - me regañé a mi misma. ¿En qué estaria pensando? Yo no estaba diseñada para amar ni ser amada, además me sentía realmente confusa respecto a Edward y su recien descubierta obsesión por investigar leyendas sobre hombres lobo rumanos que a fín de cuentas era lo mismo que indagar sobre mí y mis secretos más escondidos.

Sólo le había visto una vez en aquel día, para ser más exactos en la cafeteria y ni si quiera me había prestado la más mínima atención, al contrario que hice yo que no pude dejar de mirarlo ni un minuto sin que mi corazón se quejara por ello. Me había pasado todo el tiempo observando de reojo la mesa de los Cullen a pesar de que despues de diez minutos observándoles hubiera caido en la cuenta de que ese ángel caido del cielo me estaba ignorando deliberadamente.
Pero eso no sirvió para que yo dejara de mortificárme y siguiera perdiéndome en su total perfección toda la hora del almuerzo a pesar de su indeferencia. Debía de ser masoquista o algo parecido, pero es que Edward me descolocaba por completo, había momentos en los que me prestaba demasiada atención y otros en los que parecía que no era nadie para el. ¿Qué es lo que quería ese chico de mí realmente?

Un gruñido se escapo de mi pecho, me había dolido demasiado su desplante de ese día.

Muy bien, si a el no le afectaba mi presencia en absoluto a mi tampoco me importaria si el existía o no, por mí cómo si se lo tragaba la tierra. A fin de cuentas ¿quién era Edward Cullen para mí? Nadie. - dije de forma orgullosa para mis adentros - En el fondo sabía que me engañaba a mi misma pero no quise pensar más en ello, ya me encontraba suficientemente enfadada con mi vida para añadir más leña al fuego.

El timbre comenzó a sonar con fuerza para mi alivio y salí de clase con urgencia mientras me despedía de Jessica con un apresurado adios. Me dirigí hacia la puerta de salida lo más rápido que me permitía la gran masa de estudiantes que se acinaban y empujaban contra ella, parecia ser que yo no era la única que se moría de ganas de salir de esa maldita prisión.

-¡Perfecto! - grite para mí cuando llegue al fin al exterior. Llovía. Noté las gotas de agua resbalar por mi rostro y por mi brillante pelo rubio el cual por causa de la lluvia se veía de un color más oscuro que de costumbre. Maravilloso tendría que llegar a casa empapada hasta los huesos, recordé en ese momento con rabia uno de los motivos por los cuales odiaba tanto Forks.
Resoplé con fuerza y comencé a bajar los escalones rápidamente. Mire hacia el aparcamiento de forma casual descubríendo de ese modo cómo un chico de cabello cobrizo y semblante serio me miraba fijamente apoyado de forma elegante en un volvo plateado. Entrecerre los ojos con fuerza mientras le devolvía una mirada desafiante y llena de rencor por sus malditos e incomprensibles cambios de actitud. No me iba a dejar avasallar por nadie y menos por don perfecto.

El siguió en la misma posición sin inmutarse pero note que sus ojos habian cambiado, ahora podía percibir en ellos tanto la ira cómo la rabia. Me asusté, no sabía el motivo por el cual me estaba mirando de esa forma. Lo observé más detenidamente y al instante comprendí que su extraña mirada iba dirigida hacia alguien o algo que se situaba detrás de mí.

La curiosidad me pudo y gire mis rostro lentamente hacia atras encontrándome cara a cara con el motivo de su ira, que no era otro que mi primo James el cual me miraba con arrogancia mientras sus amigotes se situaban uno a uno detrás de el.

- Pero mirad a quien tenemos por aquí, si no es otra que nuestra futura ama y señora. Aunque ahora más bien se asemeja a una cachorrita mojada y desamparada.- comencé a tiritar tanto por el frio que me producía el estar empapada a causa de la lluvia cómo por la rabia y el asco que producia mi primo en mí - Estas temblando ¿acaso tienes frio huerfanita? - preguntó con una sonrisa estúpida mientras se acercaba para oler mi cabello. - Con gusto te proporcionaría el calor que tanto pareces necesitar prima. - susurró en mi oido en un tono demasiado morboso que me provocó nauseas.

- En tus sueños imbecil - le escupí en la cara a la vez que le propinaba un empujon para apartarlo de mí. Oí cómo los idiotas de sus amigos comenzaron a reir a carcajas ante mi hazaña, eso hizo enfurecer aún más a James.

- Parece ser que la lobita, ya ha escogido con quienes compartir su cama por lo tanto nosotros no tenemos nada que hacer ante eso. - comentó de forma envenenada.

- ¿Qué insinuas? Sabes tan bien cómo yo que no he tenido la oportunidad de elegir nada, ya lo habeis hecho vosotros solitos por mí. - dije en tono molesto.

- No me refería a tu ya elegido destino Anne, si no a ese humano tan extraño con el que pareces andar tan obsesionada, ese tal Edward Cullen. ¿Crees que no me he fijado en cómo os mirais a escondidas o cómo la otra noche llegastes a casa apestando a el?. Estas demasiado vigilada deberías saberlo, todo el clan está pendiente de ti asi que cuidado con lo que haces en tu tiempo libre y con quien. - Me miro con suficiencia. El muy canalla sabía que me tenía en su poder - Y ahora aquí va el consejo más importante de todos, procura que Sebástian no se entere de la existencia de tu nuevo amiguito, porque podría ser peor de lo que te imaginas.

La angustia se apoderó de mi estómago.
- No se de que me hablas.. - contetesté aparentando indiferencia y tranquilidad, pero en el fondo sentía miedo no por mí sino por Edward.

- Nuca se te ha dado bien mentir ¿verdad?. Sólo puedo decirte que puedes divertirte con todos los humanos que quieras, pero recuerda cual es tu verdadero cometido. Si no cumples con la parte que te toca y se te ocurre hacer alguna estupidez, te buscaremos y lo que le paso a tu miserable familia no sera nada con lo que te haremos a ti.

- ¡Ni se te ocurra volver hablar de ese modo de mis padres, porque sería capaz de matarte! - grite con fuerza mientras las lágrimas de rabia inundaban mis ojos.

- Me resultas patetica. - me expetó con asco - Cada día te pareces más a la furcia de tu madre y al patético de.. - no le deje acabar su maldita frase. Me avalancé sobre el con la intención de hacerle el máximo daño posible, pero James fue más rápido y antes de que pudiera si quiera mover ninguna de mis extremidades ya me tenía cogida por el cuello con una sola de sus manos.

A partir de ahí todo sucedió demasiado rápido, sin darme si quiera cuenta Edward apareció a mi lado en una milésima de segundo e igual de rápido apretó fuertemente con su fria y marmorea mano el brazo con el que James me tenía sujeta. Pude notar en los ojos de mi primo el dolor que estaba sientiendo a causa de la fuerza aparente de mi salvador el cual lo miraba a los ojos desafiante y amenazador. Al instante James me soltó y Edward lo consideró suficiente motivo para liberarle tambien a el.
Me alejé de ellos unos pasos tosiendo a causa del ahogo y el mareo que sentía en aquellos momentos.

James con el rostro desencajado a causa de la ira, fue hasta Edward el cual rápidamente le propino un puñetazo en la cara que hizo sorprendentemente que mi primo volara por los aires unos instantes para después caer con un golpe seco al suelo.

No podía creer lo que habían visto mis ojos, ¿De dónde provenía esa fuerza sobrehumana capaz incluso de dañar a un hombre lobo?. Miré extrañada al ángel, su cara se encontraba descompuesta por la rabia y sus ojos parecían más negros que de costumbre, percibí cómo de ellos emaban tanto la furia cómo la ira. Nunca le había visto de esa forma tan ¿inhumana? Si esa era la palabra Edward se asemejaba en esos momentos a una bestia fuera de control a punto de matar a su víctima.

James comenzó a moverse en el suelo mientras dejaba escapar un gruñido de su pecho, se colocó de rodillas y levantó su cabeza hacia nosotros. Me fijé en que sus labios y su nariz se encontraban sangrando, rápidamente desplace mi mirada a sus ojos temiendome lo peor, y efectivamente así sucedió sus ojos habían adquirido esa tonalidad de amarillo demasiado brillante tan característica en nosotros cuando la sangre emanaba de nuestras heridas. Me coloqué velozmente delante de James rezando en mi interior para que Edward no se hubiera percatado de ese maldito detalle, que nos descubriria ante el.

- ¡Voy a matarte Cullen, te arrepentiras de esta! - rugió James a mis espaldas mientras sus amigos lo ayudaban a levantarse y lo sujetaban para que no cometiera ninguna locura.

En ese mismo momento supe que Edward se encontraba en peligro. La manada no iba a dejar pasar el hecho de que un humano pudiera poseer tanta fuerza para incluso poder dañarnos, eso lo convertía en una ameneza, la cual habría que exterminar por el bien de todos. Sin embargo eso no era lo peor, al haber dañanado además a un miembro del clan había firmado su incondicional sentencia de muerte. Hacer daño a un hombre lobo era motivo más que suficiente para que entre todos decidieran torturarlo y despedazarlo hasta la muerte.

- Alguien debía enseñarte de que forma se debe tratar a una dama. - pronunció Edward apretando los dientes mirándo hacia el lugar dónde se encontraba James al cual no podía ver por encontrarse oculto detras de mi cuerpo, de pronto pareció percatarse de mi presencia relajando su expresión tan amenzadora para convertirla en otra llena de preocupación - ¿ Te encuentras bien Anne? - me preguntó dulcemente viniendo hasta mí.

No debía acercarse, eso complicaría aún más mi labor de mantenerlo a salvo.

- ¡No te acerques Edward! - grité fingiendo la furia en la voz. El paró en seco para mirarme con ojos tristes - No deberias meterte dónde no te llaman. Déjame en paz a mí y a mi familia. - las lágrimas amenazaron con salir de mis ojos pero no podía permitir mostrar el dolor que sentía por decirle a mi ángel tales mentiras. Delante del clan no.

- Anne... - comenzó a decir con un atisbo de angustia en su voz, le interrumpí no podía dejarle que pronunciara ni una palabra más, sino acabaría corriendo hasta el buscando la protección que me proporcionaban sus fuertes y frios brazos.

- Edward.. no quiero saber nada más de ti, nunca me ha interesado lo más mínimo tener ningún tipo de relación contigo, ya que sólo me produces rechazo. A partir de ahora no existiremos ni yo para tí ni tu para mí. - dije de la forma más serena que fuí capaz, con la mirada puesta en mis zapatillas. No podía mirarlo a la cara o mis palabras caerian por su propio peso.

Ni siquiera le mire al marcharme detrás de James el cual estaba siendo arrastrado por los demás hacia el coche para evitar desgracias mayores, cómo que perdiera excesivamente los nervios y acabara transformándose delante de todos esos humanos que nos miraban con la boca abierta.

Mi alma se iba desgarrando cada vez más a medida que iba alejándome de mi ángel, me sentía mal por lo que había hecho pero no había más remedio necesitaba protegerlo y aunque eso significase alejarse de el, tendría que asumirlo.
Prefería sentir que Edward se encontraba a salvo aunque fuese lejos de mí a sentirlo en peligro al estar a mi lado, tendría que resignarme a vivir sin el, cómo siempre había hecho. Desee con todas mi fuerzas que todo acabara bien y que el clan renunciara a la idea de acabar con el, quizás me estaba precipitando demasiado en mis suposiciones de venganza.

Pero no debía engañarme, sabía que la historia de terror acababa de empezar y tenía cómo seguro lo cruel que podía llegar a ser el clan, pero eso no me importaba puesto que haría cualquier cosa que significara proteger a Edward de ellos, aunque eso significase morir por el.
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_Mandy
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Sáb Mayo 30, 2009 11:30 am

Dioss me encanta el enfoque que le das a la historia te lo digo en serio! eres un artistazaa!.

Aber que pasa entre Edward y Anne, joder yo quiero que se declaren ya su amorr!!!! jejejejeje Very Happy

Y sobre los studios no te preocupe, te entiendo perfectamente. Yo tambien estudio una carrera y termino el 1 de Julio, asi que cuando puedas ve subiendo, pero lo primero es lo primero Wink



Y las gracias te las tenemos que dar nosotras a ti por escribir de la forma que lo haces! ANIMO! Very Happy
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Anne_Cullen
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   Vie Jun 12, 2009 1:50 pm

Estoy con Mandy gracias a ti por el esfuerzo que haces,y sin tener mucho tiempo.

Ya se quien me va a defender el dia que tenga un problema Laughing has ido a cojer una carrera que hay que enpollar

bastante,pero que carrera,no exijen, os apretan demasiado las clavijas.

Me alegro que Edward,le aya partido la cara se lo merecia,yo me habria tirado la yugular.

Pobrecito,cuando Anne le a dicho que ya no quiere saber nada de el,pero claro delante de la manada,tiene que hacerlo así,no le queda otro remedio.

James,es despiadado,por muy mal que te caiga tu prima las cosas que le a dicho.Y encima se insinua que asco de tio

Bueno continua en cuanto puedas,pero lo primero son tus estudios,nosotras te esperamos el tiempo que aga falta.

Besos
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MensajeTema: Re: [[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]   

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[[..The killing moon, cuando el lobo se enamoró del vampiro..]]
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